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SERAFINA DÁVALOS, FEMINISTA, ABOGADA, DEFENSORA DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

Un día como hoy 27 de septiembre de 1957, falleció la abogada Serafina Dávalos. Una calle de Asunción lleva su nombre por decisión de la Junta Municipal del año 1992 y la Ordenanza N°14. La calle sustituye el nombre de la calle Tte. José María Fariña, en el tramo desde la calle Ángel Espinoza hasta un terreno particular al este de la calle Ramón García. El tramo tiene diez cuadras de extensión y corre paralela a la avenida Eusebio Ayala en los barrios Los Laureles y Villa Aurelia.

Serafina Dávalos nació en Ajos (Coronel Oviedo) el 9 de septiembre de 1883 en plena postguerra del 70′. En 1896 egresó de la Escuela de Niñas de Asunción. Dos años después se graduó en la Escuela Normal de Maestros. En 1907 fue la primera mujer graduada en Derecho y Ciencias Sociales presentando una tesis denominada “Humanismo” que aún hoy día es en parte actual, respecto a la situación de la mujer en el Paraguay y el mundo.

En 1904, con otras 20 mujeres formó un Comité de Mujeres Propaz y se presentaron al general Benigno Ferreira, solicitando realizar los cambios políticos de su sector en paz, sin recurrir a la violencia de las armas.

Su gestión no frenó la guerra civil. Siempre estuvo al frente de actividades en pro de la mujer. Fundó el Movimiento Feminista de Asunción. Luego el Centro Feminista Paraguayo y la Unión Femenina del Paraguay además de ser una de las fundadoras de la Liga Paraguaya de los Derechos de la Mujer.

A los 22 años fundó la Escuela Mercantil de Niñas que formó a las primeras mujeres contadoras y peritas mercantiles del Paraguay. Fue la primera mujer en llegar a la Corte Suprema de Justicia.

Su profesión le permitió llevar una vida sin problemas económicos, aunque murió en la pobreza.

Su casa, en Herrera 892 entre Estados Unidos y Tacuary era un palacete que a su fallecimiento quedó en propiedad del Instituto de Previsión Social (IPS). Ahora será restaurada y convertida en un Centro dedicado a las Mujeres. La feliz idea nació en el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), quien la gestionó para utilizarla con esos fines durante 20 años. El MOPC, costeará los gastos. La Secretaría de Cultura está haciendo el diagnóstico para hacerse cargo del trabajo.

En su momento, en 1907, su tesis “HUMANISMO”, que fue evaluada en una mesa de juristas varones, fue una explosión de ideas incomprendidas, cuestionadas y controversiales.

Se refirió a la mujer desde todo punto de vista. Sobre la mujer como ser biológico, en tiempos en que se afirmaba que el único destino de la mujer era ser madre preguntó: ¿Porque no se ha de sostener que la única misión del hombre es ser padre?

Criticó la terquedad de los hombres en permitir la libertad de la mujer para dirigir su destino.

Argumentó que la Ley del Matrimonio Civil es INCONSTITUCIONAL por no existir -en una de las partes- igualdad de condiciones al no permitirse la emancipación de la mujer. Dijo que en los hogares existe despotismo y esclavitud. Tampoco estuvo de acuerdo en no permitir el voto en elecciones partidarias cuando el 50% de la población del país es del sexo femenino.

Con respecto a su vida de soltera, en estos últimos años hasta se llegó a deslizar que “tal vez fue lesbiana” por el solo hecho de vivir en la misma casa con una mujer, como si en los hogares no se pueda convivir entre hombres y mujeres sin mezclar este tipo de pasiones con la vida doméstica cotidiana. La nueva tesis tal vez era necesaria para la comercialización de un libro al que no le llegó su tiempo de convertirse en best seller.

Fue tan controversial e incomprendida en su tesis sobre la situación de la mujer paraguaya hace 113 años en 1907, que se la olvidó intencionalmente hasta que 40 años después de su muerte, en 1998 su foto apareció en una estampilla con el rótulo de “Primera abogada y feminista del Paraguay”.

 

Redacción: Evanhy de Gallegos.

Edición y Publicación: Christopher Fiddes.

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